martes, 14 de septiembre de 2010

Violeta Parra

Vida, obra y legado.  

Violeta Parra nació el 4 de octubre de 1917 en San Carlos en Chillán , en una humilde casa. Hija de Nicanor Parra Parra y Clarisa Sandoval Navarrete, tenía cinco hermanos y dos medio hermanos.
Los niños revelaron precozmente su inclinación al espectáculo. Imitaban a los artistas de los circos que se instalaban en las proximidades del hogar. Se disfrazaban con atuendos de papel; Violeta y su hermano Lalo, cantaban a dúo y montaron varias representaciones por la que cobraban entradas a los niños. Violeta empezó a tocar la guitarra a los 9 años, mientras que a los 12 compuso sus primeras canciones.
Realizó los cursos primarios y estuvo un año en la escuela normal, pero abandonó los estudios y tuvo que trabajar en el campo para ayudar a su familia, ya que su padre enfermó gravemente.
Los problemas económicos se agravaron en gran parte, cuando el padre de familia falleció en 1931. Violeta se fue a vivir a Santiago a los 15 años, invitada por su hermano Nicanor, que estaba estudiando allí. Retomó los estudios en la Escuela Normal de Niñas, donde no se sintió a gusto, porque es el canto y no la escuela lo que le interesaba. Por ello, la abandonó y se presentó en bares, quintas de recreo y pequeñas salas de barrio junto con su hermana Hilda, en un dúo de música folclórica llamado Las Hermanas Parra. Hicieron de este trabajo una fuente de ingresos.
Se casó con el empleado ferroviario Luis Cereceda en 1938, y con él tuvo dos hijos, que también se convirtieron en importantes músicos: Ángel e Isabel, que llegaron al ambiente artístico utilizando el apellido materno.
Se separaron en 1948. En 1949 nace su hija Carmen Luisa Cereceda Parra. En ese mismo año contrae matrimonio con Luis Arce y en 1952 nace su hija Rosita Clara. En la misma época, editó sus primeros discos junto con su hermana Hilda, para el sello RCA Víctor. Se trataba de grabaciones en formato single de canciones populares chilenas, como "El Caleuche", "La Cueca del Payaso" y "La Viudita". El dúo funcionó de manera constante hasta 1953.
A principios de la década de los 50, comenzó su extensa labor de recopilación de tradiciones musicales en diversos barrios de Santiago, y por todo el país. En estas andanzas, conoció a diversos poetas chilenos, incluyendo a Pablo Neruda y Pablo de Rokha. Su hermano Nicanor la estimuló a asumir con personalidad propia la defensa de la auténtica música chilena, en contra de los estereotipos que hasta ese momento se manejaban. Es así como su repertorio, hasta entonces basado en valses peruanos, corridos mexicanos, boleros y cantos españoles, pasa a las canciones más tradicionales del campo chileno, que le permiten descubrir los valores de la identidad nacional como ningún otro artista lo había hecho antes.
Así, en 1953 grabó los exitosos sencillos "Casamiento de Negros" y "Qué Pena Siente el Alma", que se convirtieron en dos de sus canciones más conocidas. Al año siguiente (1954), mantuvo en la Radio Chilena el programa Canta Violeta Parra, y ganó el Premio Caupolicán a la folclorista del año, lo que le valió una invitación para presentarse en un festival juvenil en Varsovia, Polonia. Aprovechó este viaje para recorrer la Unión Soviética y partes de Europa. Fue particularmente provechosa su estancia en París, ya que allí grabó sus primeros larga duración, que incluían exclusivamente canciones recopiladas del folclore chileno. El éxito obtenido en Europa era inédito para cualquier artista chileno, y Violeta se llenó de inspiración y creatividad.
Sin embargo, en París tuvo noticias de la muerte de su hija Rosita Clara. En 1958 regresó a Chile. Cuatro discos suyos aparecieron en ese mismo período, con varias de sus primeras composiciones. Acá asomaba la cantante preocupada de temas sociales, la brillante constructora de décimas y composiciones poéticas y la musicalizadora de poemas.
Además, su actividad artística se diversificó: trabajó en cerámicas, pinturas al óleo y arpilleras. Trabajó un tiempo en un museo de arte popular y folclórico que ella misma fomentó a crear en la Universidad de Concepción y luego viajó por casi todo Chile, ofreciendo cursos de folclore y recitales.
Violeta se sentía más apreciada en el extranjero que en su propio país, porque en su patria, pocos en ese entonces, le tomaban atención a sus obras musicales. Entre 1961 y 1965 residió en Francia, continuando con su intensa actividad artística y constantes recitales, siempre intentando difundir el folclore chileno. Su residencia en París le sirvió para lanzar al mundo del disco a sus hijos Ángel e Isabel, con el mote de Los Parra de Chile, y para continuar con sus grabaciones. Es una etapa de gran nostalgia, tal como lo atestiguan canciones tan sentidas como "Violeta Ausente".
Escribió también un libro (Poesía Popular de Los Andes) y la televisión de Suiza filmó un documental sobre su trabajo (Violeta Parra, Bordadora chilena), que se constituyó en una de las escasas fuentes audiovisuales que hoy se conservan de la artista.
Sus textos más combativos surgieron en esta época: canciones como "Miren Cómo Sonríen", "Qué Dirá el Santo Padre", "Arauco Tiene una Pena", "Según el Favor del Viento" formarían la base de la corriente musical conocida como la Nueva Canción Chilena.
En 1965 Violeta regresó a Chile. Instaló una gran carpa en la comuna de La Reina, con el plan de convertirla en un importante centro de cultura folclórica, junto con sus hijos Ángel e Isabel, y los folcloristas Patricio Manns, Rolando Alarcón y Víctor Jara, entre otros. A pesar de su bello sueño de convertir la carpa en un referente para la cultura de Chile, la respuesta no fue muy motivadora, y el público no la apoyó.
Las últimas canciones que escribió se reunieron en el notable disco Las Últimas Composiciones, lanzado ese mismo año, grabado junto a sus hijos y al músico Alberto Zapicán, y que incluye sus himnos humanitarios "Gracias a la Vida" y "Volver a los 17", además de otras canciones igualmente importantes y conocidas, como el "Rin del Angelito", "Pupila de Águila", "Cantores Que Reflexionan" y "El Albertío", famosas hasta el día de hoy.
El 5 de febrero de 1967, a los 49 años de vida, y tras varios intentos fallidos, Violeta Parra se suicidó en la carpa de La Reina, dejando un legado de esfuerzo y sacrificio a Chile y el mundo.

En una entrevista Violeta dice:

"Pregunta: Violeta, usted es poeta, es compositora, y hace tapicería y pintura. Si tuviera que elegir un sólo medio de expresión. ¿Cuál elegiría?

Violeta: yo elegiría quedarme con la gente".
 


Discografía
  • Las Hermanas Parras (Singles) (1950)
  • Single 1953-1955 (EMI-Odeón DSODE-50040)
  • Cantos de Chile - Presente Ausente - Canciones Inéditas (1956)
  • Composiciones Para Guitarra (1956)
  • El folklore de Chile vol I: Canto y guitarra (1956)
  • El folklore de Chile vol II: Acompañada de guitarra (1956)
  • Guitare et Chant: Chants et Rythms du Chili (1956)
  • El folklore de Chile vol III: La cueca presentada por Violeta Parra (1958)
  • El folklore de Chile vol IV: La tonada presentada por Violeta Parra (1958)
  • Toda Violeta Parra (1960)
  • Violeta Parra en Argentina (1961)
  • Los Parra de Chile (1962)
  • Recordando a Chile (una chilena en París) (1965)
  • La Carpa de La Reina (1966)
  • Las Últimas Composiciones (1966)
  • Canciones Reencontradas en París (1971)
  • Le Chili du Violeta Parra (1974)
  • Presente/Ausente (1975)
  • Décimas (1976)
  • Songs & Rythms from Chile (Antología) (1991)
  • El hombre con su razón (1992)
  • Décimas y Centésimas (1993)
  • El Folklore y la Pasión (Antología) (1994)
  • La Jardinera y su Canto (1997)
  • Canciones Reencontradas en París (Reedición) (1999)
  • Cantos Campesinos (1999)
  • Antología de Violeta Parra (1999)
  • Memoria del Cantar Popular (Antología) (2003)
  • Puras Cuecas (2004)